Samsung Gear S

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Samsung Gear S

Samsung Gear S


Un smartwatch de pantalla curva con ranura para nano SIM y unas especificaciones absolutamente espectaculares


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El Samsung Gear S es, no nos engañemos, uno de los mejores smartwatches del mercado. No hay más que ver sus especificaciones: memoria interna de 4GB, RAM de 512 MB, CPU dual core a 1GHz, lector de nano SIM, conectividad 2G y 3G, WiFi, Bluetooth, GPS incorporado, cristal Curved Super AMOLED… ¡He visto tablets con peores especificaciones!

Samsung Gear S: Rompiendo moldes

El Samsung Gear S es el smartwatch más rompedor del mercado. Lo es por su pantalla sAMOLED curva, sí, pero también por ser el primer smartwatch que apuesta firmemente por separarse del smartphone lo máximo posible. De hecho, Samsung Gear S es un smartphone en sí mismo.

Un diseño marcado por la pantalla

El diseño es lo que más destaca de este smartwatch a primera vista. Pero sólo a primera vista, porque el Gear S destaca en prácticamente todos los aspectos.

En vez de un diseño redondo y que busca parecerse a un reloj clásico, el Gear S apuesta por todo lo contrario: por llevar un trozo de tecnología avanzada en la muñeca.

Lo más relevante de su diseño es la pantalla curva que, en caso de muñecas grande, hace que el Gear S que muy bien acoplado en el brazo pero, por contra, si tienes una muñeca fina, es fácil que este smartwatch parezca demasiado grande.

Pantalla del Samsung Gear S

La correa es la misma que ya hemos visto en otros relojes inteligentes de la marca: en silicona y que podemos fácilmente cambiar de longitud en caso necesario.

Puesto, el Samsung Gear S es bastante cómodo, gracias sobre todo a la curvatura de la pantalla. Esa curvatura facilita también el manejo del reloj mediante gestos, pero por el contrario penaliza en exteriores o cuando hay luz directa o intensa que puede producir reflejos. Esto se ve mitigado en parte por el uso de la tecnología sAMOLED.

En general la pantalla de 2" se ve realmente fabulosa: colorida, vibrante y con un contraste espectacular. Es lo que tiene la tecnología superAMOLED.

Para terminar el apartado de diseño, sólo añadir que el Samsung Gear S está también disponible en color blanco.

Sistema operativo

El segundo aspecto que separa este smartwatch del resto de relojes inteligentes del mercado es su sistema operativo, y es que tras probar con Android Wear, Samsung regresa a Tizen.

Aunque se aprecian avances en este sistema operativo, en general sigue pareciéndose bastante a Android, especialmente en menús y configuraciones. Esta vuelta atrás hace que pierda algo de interés a la hora de ser manejado, pues lo atractivo de Android Wear es precisamente que adapta el uso de Android a las características especiales de los smartwatches.

Tizen

En la interfaz de Tizen disponemos de cuatro modos:

  • La pantalla principal
  • La pantalla de aplicaciones, que encontramos al deslizar a la derecha
  • La pantalla de notificaciones, a la izquierda de la principal
  • El cajón de aplicaciones, que se encuentran en la parte de abajo de la interfaz

La mayor desventaja de Tizen respecto a Android Wear es el uso del teclado, del que se abusa en detrimento del control por voz, la gran ventaja del sistema operativo de Google. Sin embargo, este pequeño engorro se ve minimizado de nuevo por la espectacular pantalla del Gear S.

Dos modos de funcionamiento

El Samsung Gear S tiene dos modos de funcionamiento principales: del modo habitual, es decir, como una extensión del smartphone o, al menos, dependiendo en conectividad y aplicaciones de éste, y como un smartphone independiente.

El Gear S en conexión con tu smartphone

Emparejado por bluetooth, este smartwatch puede hacer las veces de manos libres, incluso pudiendo iniciar una llamada desde él, apartado en el que el teclado viene muy bien para marcar un número o seleccionar el contacto fácilmente, pudiendo después continuar la llamada en el smartphone si lo preferimos así.

Por desgracia, en este modo el Gear S sólo es compatible con smartphones de Samsung.

El Gear S en modo independiente

Sin embargo, el hecho de tener ranura para una tarjeta nano SIM, nos permite utilizarlo también en modo standalone, como un teléfono independiente, del mismo modo que el Iconbit Callisto 100.

Reverso del Samsung Gear S

Utilizándolo como un reloj inteligente independiente del teléfono ganamos toda una serie de funcionalidades, especialmente relacionadas con el deporte.

Los sensores incluidos en el Gear S nos dan detalle de pasos, pulsaciones y diferentes variables del ejercicio. Pero, lo que es más interesante, al incluir GPS el modo deportivo queda tremendamente potenciado, y salir a hacer ejercicio con las funcionalidades de un smartphone pero sin tener que llevar un teléfono encima es una gran ventaja.

Aún falta ecosistema de aplicaciones para sacarle todo el partido, eso es cierto, pero lo básico lo llevamos de serie: escuchar música, realizar un seguimiento del ejercicio por GPS e, incluso, seguir recibiendo correo, mensajes y llamadas es posible de forma plena y autónoma.

Gear Map

También es muy interesante el uso de Gear Map, una ventaja que Tizen saca a Android Wear a nivel de navegación, y que al poder ser utilizado sin smartphone de por medio le da una nueva utilidad al smartwatch como navegador personal en determinadas circunstancias.

Vídeo

Tabla de especificaciones y precio

Samsung Gear S

Nos encanta: Su espectacular pantalla
No nos gusta: Su precio desorbitado
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Compatibilidad: Smartphones Samsung
Pantalla: 2" Curved Super AMOLED
Batería: 300 mAh (1-2 días)
Tamaño: 58,1 x 39,9 x 12,5 mm
Peso: 67 g (negro), 84 g (blanco)
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas 4,64 sobre 5 (33 votos)
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